MI HISTORIA



No recuerdo exactamente cuando compré mi primera cámara, pero si recuerdo que era una cámara compacta Sony con una pequeña pantalla LCD en la parte trasera. Y funcionaba con pilas. Si si, con pilas! Las baterías estaban por entonces reservadas para las cámaras de gama superior y se pagaba bastante más por ellas.


Por entonces mi sueño era participar en los Juegos Olímpicos. Practicaba atletismo desde los 8 años y el año 2002 conseguí una beca para entrar en el Centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat. En ese momento y gracias a la mejora en mi rendimiento empecé a viajar por todo el país, siempre con mi pequeña cámara en la mochila. Poco a poco fui viajando un poco más lejos visitando por ejemplo Inglaterra o Finlandia, y tomando fotografías que guardo con mucho cariño. Tengo que decir que en ese momento mis conocimientos sobre fotografía no iban mas allá de apretar el disparador y visualizar las fotos en la pantalla...

Compaginaba el deporte de alto nivel con la carrera de Biología en la Universidad Autónoma de Barcelona, aunque con el poco tiempo del que disponía, la carrera se me hizo demasiado larga. Finalmente, después de unos años duros y varios momentos en los que pensé en abandonar, conseguí licenciarme en la especialidad de Microbiología y Genética.

Durante esos años, además de entrenar (que era mi prioridad absoluta) y estudiar, tuve la oportunidad de viajar a México, donde conviví una temporada con la familia de una gran amiga. Al vivir con gente del país tuve la suerte de conocer esa tierra desde dentro, no como un simple turista. Conocí el día a día y la manera de vivir que tienen allí, su cultura y sus costumbres. Ese viaje quedó guardado en mi para siempre.


Poco a poco las lesiones me fueron apartando del sueño olímpico y finalmente me vi "obligado" a cambiar lo que hasta entonces había sido mi vida. Casi 20 años dedicados al deporte se quedaban atrás y comenzaba un camino nuevo, totalmente incierto.


A día de hoy, creo y estoy convencido de que una parte importante de mi motivación por el deporte era viajar, visitar lugares lejanos y conocer otras culturas. El deporte era en si, un medio para conseguir realizar esos viajes, con el plus de la competición y la motivación por ganar y conseguir mis objetivos.


Es en ese momento cuando la fotografía toma gran importancia en mi vida, quizá para llenar el vacio que había dejado el deporte. Con el poco dinero que había conseguido trabajando compré mi primera cámara réflex, una Nikon D3100 con el kit básico, toda una novedad para mi y mucho que aprender por delante.


Comencé a practicar, leer libros, practicar más, leer más libros, seguir practicando y viajaba lo que mis posibilidades me permitían e incluso empecé a colaborar con varias ONGs locales.


Licenciado en Microbiología y Genética pero con poca experiencia, (y debido al momento que vivía el país, aunque no quiero que suene a excusa, la mayor parte de culpa es mía por pensar que siendo licenciado encontraría trabajo fácilmente...) acabé trabajando en un sector poco a nada relacionado con los virus, las bacterias y el ADN.


Semana a semana, mes a mes, año tras año, continuaba sintiéndome insatisfecho en el trabajo. La fotografía estaba ahí, ayudándome, liberando mi mente y haciéndola volar hacia los lugares que había visitado, pero la rutina negativa acababa pasando factura y poco a poco la fotografía empezaba a quedarse en segundo plano. Yo quería viajar, ver mundo y capturarlo con mi cámara, pero veía mis sueños demasiado lejos y yo con prisa por llegar.

Fue entonces cuando descubrí en una librería un libro que encendió algo en mi (hablaré de su autor en otra ocasión) ¿y si pudiese vivir viajando? ¿y si pudiese combinar la fotografía con los viajes y vivir de ello? ¿sería eso posible? ¿serían mis fotografías lo bastante buenas? ¿quien iba a querer comprar mis trabajos?


En este punto podía hacer dos cosas, olvidarme de esas preguntas y seguir con mi triste rutina de insatisfacción o intentar darles respuesta. Así que decidido a intentarlo, retomé la fotografía con fuerza, compré un equipo un poco más "profesional", diseñé una primera web para exponer mi trabajo, me propuse mejorar y sobre todo, disfrutar del camino.


En 2014 viajé a Nepal, totalmente solo, con mi mochila y mi cámara. Durante las semanas que estuve viajando por el país, vi claramente que eso era lo que quería hacer con mi tiempo. Conocer diferentes culturas, dejarme impresionar por paisajes asombrosos, disfrutar de las pequeñas cosas como tomar un te con unos monjes budistas, en definitiva, conocer el mundo, capturar su esencia lo mejor posible y compartirlo con los demás.


Desde entonces he estado intentando abrirme paso en este complicado mundo de la fotografía. Tras varios intentos fallidos, contratiempos y retrasos, he llegado a este punto en que quiero compartir con vosotros mi camino. Ir mostrando mis avances paso a paso y ver hasta donde soy capaz de llegar, ver cuantas preguntas puedo responder. No pretendo hacerme rico ni famoso con la fotografía, solo poder vivir disfrutando cada día de lo que hago, hacer de mi pasión mi modo de vida y si al compartirlo con vosotros, puedo ayudar a alguien a encontrar su propio camino, mucho mejor.


Es curioso ver como la vida tiene su propia manera de guiarte a través de caminos insólitos hacia donde está tu corazón.


Un saludo,


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